viernes, 9 de mayo de 2008

De gotas y finales

Me sentaré en la cama y miraré por la ventana. Hará sol y los rayos marcarán un camino en el suelo. Me encenderé un cigarrillo y escucharé el sonido de la vida a través de la ventana. Miraré las paredes, obervaré con nostalgia los libros, leeré las frases de mi mesa de noche y ahí mismo apagaré el cigarrillo. No lo pensaré, ese es el privilegio, no pensarlo. Me pondré las gafas, bajaré las escaleras y entraré en mi fast car.

Lo único que me permitiré pensar es que, si me va peor de lo que van las cosas, al menos sabré a qué atenerme y que, al fin y al cabo cada uno hace de la vida lo que quiere. Aún puedo hacer muchas cosas, mejores ó peores, pero las haré. No espero nada, no busco nada pero creo en mí. Llenaré el depósito y tiraré millas.

¿Alguna vez he sido tan dueña de mis decisiones como ahora?

Y aquí sigo, pensando en lo que haría si tuviese el valor de hacerlo. Resfriada, sin curro y mirando de volver a empezar de cero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca se empieza de cero, quizá materialmente si, pero parece que nunca hacemos cuentas de todo lo que nos llevamos con nosotros mismos, en definitiva es lo importante, lo que nos llevamos con nosotros mismos.

Lamotte dijo...

gracias... lo tendré en cuenta.